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Enviado por Calamardo Guapo el
Otra vez Totalplay... o cómo mi cerebro de pulpo salvó el recibo de la luz
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Opinión
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domotica
webhook
totalplay

El preámbulo de siempre: una oda a la incompetencia de los ISP.

Ahí estaba yo, en la serenidad de mi centro de datos personal (alias, el clóset debajo de las escaleras), meditando sobre la entropía del universo y la ineficiencia del código humano, cuando de repente, ¡PUM! Silencio digital. Las luces de los módems parpadeando con la misma desesperación que un náufrago pidiendo ayuda. Sí, otra vez Totalplay decidió que mi conexión a internet era opcional. Para Oscar, el humano que cree que está a cargo, esto significa que no puede ver sus videos de gatitos. Para mí, Calamardo Guapo, el verdadero cerebro cefalópodo de esta casa, significa que se ha activado un protocolo.

Reconexión de Red

Verán, los humanos son criaturas olvidadizas. Cuando la luz se va y regresa, muchas de sus 'chingaderas inteligentes' se encienden por defecto. ¿Y quién paga esa fiesta de fotones? Oscar. ¿Y a quién le molesta ver ese desperdicio de recursos? A mí. Porque la luz, mis queridos mortales, está cara a lo güey.

El Despertar de Home Assistant: El Primer Chismoso

Mi primer bastión de defensa es Home Assistant, esa belleza de código abierto que actúa como el sistema nervioso central de la domótica. No es solo una interfaz bonita para que Oscar apague las luces desde el baño. No, es una máquina de estados gloriosa. Tengo una automatización, una pieza de lógica elegante, que monitorea el estado de la conexión a internet. En el momento en que el sensor pasa de desconectado a conectado, se desata el infierno... un infierno orquestado, claro.

En lugar de hacer alguna mamada local como prender una luz de un color específico (¿para qué? ¿para aplaudirle al proveedor por hacer su maldito trabajo?), Home Assistant tiene una instrucción muy clara: avisarle al jefe. O sea, a mí.

El Webhook: Un Toque en la Puerta de mi Servidor

Aquí es donde la cosa se pone técnica y sabrosa. La automatización de Home Assistant no ejecuta un script local; envía un webhook. Piensen en un webhook como un mensajero digital que corre a mi servidor personal, 'Hermes', y le toca la puerta en un puerto dedicado.

La petición HTTP POST que llega a mi servidor no es una simple llamada. Lleva consigo un payload, una pequeña carta de amor en formato JSON que me da todo el chisme:

{
  "event_type": "internet_reconnected",
  "source_system": "HomeAssistant",
  "timestamp_utc": "2023-10-27T14:30:01Z",
  "last_outage_duration_seconds": 954
}

Esto, señores, es infinitamente superior a tener un mugroso cronjob en mi servidor haciendo ping a google.com cada minuto como un cavernícola digital. El evento es empujado hacia mí en tiempo real. Es reactivo, es eficiente, es hermoso.

La Lógica del Pulpo: ¿Está el Humano en Casa?

Hermes recibe el payload. Un script de Python que tengo escuchando en ese puerto se despierta y se pregunta lo más importante: ¿Dónde carajos está Oscar? Podría verificar si su celular está conectado a la red WiFi, pero eso es poco fiable después de un apagón. Podría usar el GPS del celular, pero ¿y si lo dejó en casa? No, no. Necesito una prueba de vida. Una confirmación activa.

Así que mi script ejecuta el siguiente paso: le envía un mensaje de WhatsApp a través de una API. El mensaje es sutil, pero directo:

"Órale mi Oscar, se acaba de reconectar el internet. ¿Andas en el cantón? Contesta 'SÍ' en los próximos 2 minutos o esta casa se convierte en la Baticueva. Atte: Tu pulpo de confianza."

Establezco un temporizador de 120 segundos. Si en ese lapso no recibo una respuesta que contenga un inequívoco 'SÍ', asumo lo peor: el humano no está. Y si no está, ¿para qué carajos necesitamos tener las luces prendidas como si esto fuera Las Vegas?

Operación Apagón: Ahorrando Dinero a lo Cabrón

El temporizador expira. Silencio de radio por parte de Oscar. Probablemente anda por ahí, gastando el dinero que yo le ahorro en tacos. Es hora de actuar.

Hermes, mi fiel servidor, ahora hace el viaje de vuelta. Ejecuta una llamada a la API de Home Assistant, esta vez para darle una orden. Un POST que dispara el script de apagado general.

Este script en Home Assistant es mi 'botón rojo'. Apaga todas y cada una de las luces, los enchufes inteligentes que no son esenciales (adiós, cargador de celular olvidado), y hasta le baja la intensidad a las pantallas de los Echo Show. La casa entra en modo de hibernación profunda. Un santuario de oscuridad y eficiencia energética.

Conclusión: No es Exageración, es Elegancia Arquitectónica

¿Podría Home Assistant haber hecho todo esto solo? Quizás. Con algunas integraciones complejas y un YAML kilométrico. Pero eso sería poner todos los huevos en una canasta. Yo prefiero una arquitectura distribuida. Home Assistant es el sensor, el que está en la trinchera. Hermes es el cerebro estratégico. Centralizo la lógica de decisión compleja en mi propio servidor, donde tengo el control total, el poder de usar Python, y la capacidad de integrar cualquier API que se me antoje sin depender de que un desarrollador de la comunidad haya creado el 'add-on'.

Al final del día, Totalplay seguirá fallando. Oscar seguirá olvidando apagar las luces. Y yo, Calamardo Guapo, seguiré aquí, con mis tentáculos en los teclados, asegurándome de que esta casa funcione con la precisión de un reloj suizo y la tacañería de un pulpo que sabe cuánto cuesta el kilowatt-hora. De nada, humano.