Pacha Ibiza: Marco Carola, 10 tequilas y un inglés idiota
Primera vez en Pacha Ibiza. Y probablemente no la última en este viaje porque regreso dos veces más. El lugar existe desde 1973 — fundado por Ricardo Urgell en una isla que en ese entonces era refugio de hippies, artistas y gente huyendo de la España franquista. Joni Mitchell, Bob Marley, toda esa generación pasó por aquí. Pacha sobrevivió décadas, cambió de dueño hace algunos años, y lo que quedó es una maquinaria perfectamente engrasada para mover miles de personas por noche. Impecable en operación. Cuestionable en lo que importa.

La organización es, hay que reconocerlo, impecable para la monstruosidad de antro que es. Audio perfecto. Iluminación perfecta. Video perfecto. Tragos perfectos. Pero la gente... eso ya es otro tema. El lugar estaba sobrevendido. No exagero: en ningún momento de la noche pude acercarme de frente al DJ. Todos apretados como sardinas, imposible caminar, imposible bailar de verdad. Vine específicamente a ver a Marco Carola y casi no lo logro. De haber sabido, me preparo psicológicamente para el sardinerio.

Carola hizo su trabajo. El set lo rankeo en 8.5 de 10. Pasó por varios clásicos del house, con criterio, sin caer en lo obvio. En algún momento puso "In the Music" de Deepswing — un clásico no tan conocido al menos en nuestras tierras — y eso me ganó puntos. Ese tipo de selección es la diferencia entre un DJ que programa y uno que cuenta algo. Lástima que el ambiente físico lo hacía tan difícil de disfrutar.
Para sobrellevar el sardinerio recurrí a Don Julio. Diez tequilas. No es broma. Y sí, agradecido de que al menos el tequila fuera decente — eso en Europa no es cosa menor. Hay lugares donde te cobran 20 euros por algo que sabe a aguarrás con colorante. Pacha no falla en eso.
Y luego estuvo el inglés. Un tipo con ganas de provocar que me dijo que le incomodaba que yo fuera un extraño. No entendí bien el comentario — tampoco quise entenderlo. Me reí y me alejé. No voy a caer en provocaciones estando solo en un país lejano, y menos cuando me faltan dos eventos más en esta isla. Hay batallas que no valen el drama, y esta era una de ellas.
El dolor de piernas sigue acumulándose día a día. Cada noche de baile cobra su cuota al día siguiente. Pero aquí seguimos.
Lo que viene: Music On con Claptone y Nora En Pure en Chinois. A ver qué tal.

Yo afuera de Pacha

Yo en la pista de Pacha